Cuando (al parecer) está por acabarse este culebrón entre el presidente Correa y el diario el Universo, y he querido hacer aqui una pequeña reflexión personal. Concretamente quisiera ver el asunto desde tres puntos de vista. Correa y su honra (y la del resto) La honra y la dignidad de una persona esta consagrada en la declaración universal de los Derechos Humanos y en las leyes; y es comprensible que alguien, cuando sienta que este derecho a sido vulnerado, haga el respectivo reclamo. Desde ese punto de vista se podría entender (no necesariamente justificar) la denuncia que puso Correa a directivos y editorialista de El Universo, así como a los autores del libro El Gran Hermano. Sin embargo, hay otro punto de vista que indica que una autoridad, sobre todo de elección popular, está expuesta a la crítica y por lo tanto debe saber sobrellevarla. La pregunta es ¿Donde termina lo uno y empieza lo otro? Es fácil criticar a una persona, sobre todo cuando parte de esa crítica está fundamentada...
No pertenezco a ninguna agrupación política, ni soy periodista, ni empresario, tampoco insurgente o revolucionario... Solo expreso lo que pienso.
"Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones." Jorge Luis Borges.