Este es mi segundo post (por ahora será el último) sobre propuestas que (pienso) deben ser tomadas en cuenta por la próxima Asamblea Nacional en Ecuador. Repito, no estoy participando, ni pienso hacerlo por ahora, para dicha dignidad. Esta vez las reformas tienen que ver con el sistema judicial, no solo un dolor de cabeza para el ciudadano común cuando le toca enfrentarse (ya sea de acusado u ofendido) a una causa judicial, sino también uno de los factores que ha incidido en la escalada de violencia e inseguridad que vivimos actualmente. A diferencia de la publicación anterior, esta vez no menciono artículos específicos, puesto que son varias las leyes que rigen y se toman en cuenta en el tema judicial, desde leyes comunes, hasta la misma constitución, pasando por el COIP. Y ni soy abogado para conocer la mayoría de ellas (creo que ningún abogado las conoce todas, sino que se especializa en un área), ni tampoco he tenido tiempo para revisarlas. Así que me enfocaré en ciertos...
No pertenezco a ninguna agrupación política, ni soy periodista, ni empresario, tampoco insurgente o revolucionario... Solo expreso lo que pienso.
"Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones." Jorge Luis Borges.